Siguiendo la frase "La libertad del individuo acaba donde empieza la libertad de los demás" la Revolución Francesa en la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano (1789) en su punto cuarto señala:
<<IV. La libertad consiste en poder hacer todo aquello que no cause perjuicio a los demás. El ejercicio de los derechos naturales de cada hombre, no tiene otros límites que los que garantizan a los demás miembros de la sociedad el disfrute de los mismos derechos. Estos límites sólo pueden ser determinados por la ley.>>
Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, París, 1789