sábado, 22 de marzo de 2014

Tema 1. Texto sobre la importancia del lenguaje y la razón: origen de la ética y de la religión.

La capacidad de razonar del ser humano y de manifestarse mediante el lenguaje trae algunos resultados interesantes (interrelacionados entre sí) desde el punto de vista ético: 
  • La noción de lo bueno y lo malo (partiendo de las consecuencias de nuestras decisiones). 
  • El origen de la religión (partiendo del desconocimiento del mas allá y del funcionamiento del entorno). 
 Este texto de Jean-Claude Barreau y Guillaume Bigot nos lo muestra.

<<Pero, al mismo tiempo, el lenguaje creó una neurosis: la del futuro.>>
>>Los animales no tienen ninguna noción de futuro. Disponen de la memoria del pasado, pero ninguna preocupación por el futuro. Cuando el animal tiene el suficiente alimento y afecto, es perfectamente feliz dentro de un eterno presente. No imagina que pueda morir. No se angustia ni se esconde salvo que se sienta amenazado hic et nunc, aquí y ahora, por los depredadores, el hambre o la enfermedad.>>
>>Tras la invención del lenguaje simbólico, los primates que caminaban con los pies se transformaron en hombres angustiados; la neurosis humana es original.>>
>>Por la noche, rememorando juntos la jornada de caza, se dieron cuenta de que uno de los cazadores había desaparecido: el león lo había matado, estaba muerto.>>
>>Al imaginar por medio de palabras la caza del día siguiente, comprendieron que corrían el riesgo de morir. También existía la enfermedad, la vejez. De pronto se abrieron horizontes metafísicos y angustiosos ante estos «animales desnaturalizados» (como reza el título de un bonito libro de Vercors).>>
>>¿Qué es el hombre? Un ser que sabe que va a morir y que necesita contarse historias. Contarse historias para soportar esa idea insoportable de la finitud, para conjurar la necesidad ineludible de la muerte.>>
>>Contarse historias para acercarse a sus semejantes, para reconfortarse con sus palabras, para formar con ellos una humanidad.>>
>>Capaz de prever el futuro, de organizarlo, el primate humano escapa, al mismo tiempo, de la ley genética. Va a poder hacer cosas que los animales no hacen, para lo bueno y para lo malo.>>
>>Para lo malo: los animales, incluso los mamíferos más evolucionados, no son ni buenos ni malos, puesto que actúan según lo que su «programa genético» les impone. Hay muchos combates entre jefes con el fin de establecer la jerarquía, pero éstos sólo acaban en muerte de manera accidental, basta con un gesto de sumisión para apaciguar al vencedor.>>
>>No hay asesinos en el mundo animal: el lobo que se come al cordero no comete un asesinato, el lobo no es un lobo para el lobo.>>
BARREAU, Jean-Claude y BIGOT, Guillaume, Toda la Historia del mundo. Una breve historia del humanidad. De la prehistoria al 11-S, Madrid, Alianza Editorial, 2006.