sábado, 18 de abril de 2015

Tema 4. Textos sobre los cínicos y los estoicos

<<Los cínicos enseñaron que la verdadera felicidad no depende de cosas externas tales como el lujo, el poder político o la buena salud. La verdadera felicidad no consiste en depender de esas cosas tan fortuitas y vulnerables, y precisamente porque no depende de esas cosas puede ser lograda por todo el mundo. Además no puede perderse cuando ya se ha conseguido.>>
>>El más famoso de los cínicos fue Diógenes, que era discípulo de Antístenes. Se dice de él que habitaba en un tonel y que no poseía más bienes que una capa, un bastón y una bolsa de pan. (¡Así no resultaba fácil quitarle la felicidad!) Una vez en que estaba sentado tomando el sol delante de su tonel, le visitó Alejandro Magno, el cual se colocó delante del sabio y le dijo que si deseaba alguna cosa, él se la daba. Diógenes contestó: «Sí, que te apartes un poco y no me tapes el sol». De esa manera mostró Diógenes que era más rico y más feliz que el gran general, pues tenía todo lo que deseaba.>>
GAARDER, Jostein, El mundo de Sofía, Madrid, Siruela, 1991, p. 175.
Waterhouse-Diogenes.jpg
«Waterhouse-Diogenes» por John William Waterhouse - http://nibiryukov.narod.ru/nb_pinacoteca/nb_pinacoteca_painting/nb_pinacoteca_waterhouse_diogenes.jpg. Disponible bajo la licencia Dominio público vía Wikimedia Commons.
<<Los estoicos subrayaron además que todos los procesos naturales, tales como la enfermedad y la muerte, siguen las inquebrantables leyes de la naturaleza. Por tanto, el ser humano ha de conciliarse con su destino. Nada ocurre fortuitamente, decían. Todo ocurre por necesidad y entonces sirve de poco quejarse cuando el destino llama a la puerta. El ser humano también debe reaccionar con tranquilidad ante las circunstancias felices de la vida; en esta idea se nota el parentesco con los cínicos, que decían que todas las cosas externas les eran indiferentes. Incluso hoy en día hablamos de una «tranquilidad estoica» cuando una persona no se deja llevar por sus sentimientos.>>
GAARDER, Jostein, El mundo de Sofía, Madrid, Siruela, 1991, p.176
Zenon Kitiefs.JPG
«Zenon Kitiefs» por Χρήστης Templar52 Original uploader was Templar52 at el.wikipedia - Transferred from el.wikipedia; transferred to Commons by User:Alaniaris using CommonsHelper. (Original text : Φωτογράφηση εξ ιδίων). Disponible bajo la licencia Attribution vía Wikimedia Commons.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Tema 3. Las malas soluciones: el mal uso del poder

El autor de la Crónicas de Narnia, C. S. Lewis, escribió en 1955 uno de los libros de la saga, El sobrino del mago. Es un libro introductorio donde nos cuenta como se creó aquel mundo fantástico de leones y ratones parlantes, centauros y faunos guerreros. Me resultó curioso aunque también poco atrayente. Lo que si me llamó poderosamente la atención fue la figura de la reina Jadis, la Bruja Blanca de los restantes libros. Es una figura fascinante y aterradora que recoge en su seno la megalomanía y la hipersuperioridad sin escrúpulos de los grandes monstruos de la primera mitad del siglo XX (Hitler y Stalin) y el afán destructivo de la era atómica. No hay limitaciones ni normas que restrinjan sus ambiciones e intereses, todos somos prescindibles para ella. No somos más que meros objetos sin importancia. Si os digo que el libro fue escrito diez años después del fin de la Segunda Guerra Mundial ¿os extrañaría?

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"Whitewitch" by Source. Licensed under Fair use via Wikipedia.
<<-Contemplad bien lo que ningún ojo volverá a ver nunca jamás -anunció la reina-. Esto era Charn, la gran ciudad, la ciudad del Gran Rey, el asombro del mundo, tal vez de todos los mundos. ¿Gobierna tu tío una ciudad tan grande como ésta, muchacho?
-No -respondió Digory.
Estaba a punto de explicar que el tío Andrew no gobernaba ninguna ciudad, pero ella siguió diciendo:
-Ahora está en silencio. Sin embargo, yo he estado aquí cuando el aire estaba lleno de los ruidos de Charn; el sonido de las pisadas, el crujido de las ruedas, el chasquear de los látigos y el gemir de los esclavos, el retumbar de los carruajes, y el golpear de los tambores para los sacrificios de los templos. He estado aquí, pero eso fue cerca del final, cuando el tronar de la batalla emergió de todas las calles y el río de Charn fluyó rojo. -Hizo una pausa y añadió-: En un solo instante una mujer la aniquiló para siempre.
-¿Quién? -inquirió Digory con voz desfallecida; pero ya había adivinado la respuesta.
-Yo -declaró la reina-. Yo, Jadis, la última reina, pero la Reina del Mundo.
Los dos niños permanecieron callados, temblando por el aire helado.
-Fue culpa de mi hermana- siguió ella-. Me empujó a hacerlo. ¡Que la maldición de todos los Poderes caiga sobre ella para siempre! Yo estaba dispuesta a firmar la paz en cualquier momento; sí, y a perdonarle la vida también, si me hubiera entregado el trono. Pero no quiso. Su orgullo ha destruido el mundo entero. Incluso después del inicio de la guerra, se hizo una solemne promesa de que ningún bando utilizaría la magia. Sin embargo, cuando ella rompió su promesa, ¿qué podía hacer yo? ¡Estúpida! ¡Cómo si no supiera que poseía más magia que ella! Incluso sabía que yo tenía el secreto de la Palabra Deplorable. ¿Pensaba acaso, pues siempre fue un ser débil, que no la utilizaría?
-¿Cuál era? -quiso saber Digory.
-Ése era el mayor secreto de todos los secretos -respondió la reina Jadis-. Desde tiempos inmemoriales los grandes reyes de nuestra raza habían sabido que existía una palabra que, si se pronunciaba con el ceremonial adecuado, destruiría a todos los seres vivos excepto al que la pronunciase. Sin embargo, los antiguos reyes eran débiles y blandos y, mediante terribles juramentos, se obligaron a sí mismos y a todos los que les sucedieron a no intentar averiguar jamás cuál era esa palabra. Pero yo la aprendí en un lugar recóndito y pagué un precio altísimo por ella. No la usé hasta que ella me obligó a hacerlo. Intenté derrotarla por todos los medios posibles. Vertí la sangre de mis ejércitos como si fuera agua...
-¡Sabandija! -masculló Polly.
-La última gran batalla -prosiguió la mujer- se prolongó encarnizadamente durante tres días aquí, en la misma Charn. Durante tres días contemplé los combates desde este mismo sitio. No utilicé mi poder hasta que no hubo caído el último de mis soldados, y la miserable mujer, mi hermana, a la cabeza de sus rebeldes, había ascendido ya la mitad de esa gran escalinata que conduce desde la ciudad al mirador. Entonces aguardé hasta que estuvimos tan cerca que podíamos vernos las caras. Sus perversos y horribles ojos centellearon sobre mi persona y dijo: <<Victoria>>. <<Sí>> respondí, <<victoria, pero no para tí.>>Entonces pronuncié la Palabra Deplorable. Al cabo de un instante yo era el único ser vivo bajo el sol.
-Pero ¿y la gente? -preguntó Digory con voz entrecortada.
-¿Qué gente, muchacho?
-Toda la gente de a pie -dijo Polly- que no le había hecho a usted ningún daño. ¿Y las mujeres, los niños y los animales?
-¿Es que no lo comprendes? -replicó la reina que se dirigía siempre a Digory únicamente-. Yo era la reina. Todos eran mis súbditos. ¿Para qué otra cosa servían si no era para cumplir mi voluntad?
-Pues vaya mala suerte tuvieron -indicó él.
-Había olvidado que no eres más que un muchacho vulgar. ¿Cómo podría comprender las razones de Estado? Debes aprender, niño, que lo que podría resultar incorrecto para ti o para cualquier persona corriente no lo es para una gran reina como yo. El peso del mundo descansa sobre nuestros hombros, y por lo tanto debemos estar libres de toda regla. El nuestro es un destino sublime y solitario.>>
LEWIS, C.S. Las crónicas de Narnia. El sobrino del mago, Barcelona, Destino, 2006, pp. 85-89.

sábado, 22 de marzo de 2014

Tema 1. Texto sobre la importancia del lenguaje y la razón: origen de la ética y de la religión.

La capacidad de razonar del ser humano y de manifestarse mediante el lenguaje trae algunos resultados interesantes (interrelacionados entre sí) desde el punto de vista ético: 
  • La noción de lo bueno y lo malo (partiendo de las consecuencias de nuestras decisiones). 
  • El origen de la religión (partiendo del desconocimiento del mas allá y del funcionamiento del entorno). 
 Este texto de Jean-Claude Barreau y Guillaume Bigot nos lo muestra.

<<Pero, al mismo tiempo, el lenguaje creó una neurosis: la del futuro.>>
>>Los animales no tienen ninguna noción de futuro. Disponen de la memoria del pasado, pero ninguna preocupación por el futuro. Cuando el animal tiene el suficiente alimento y afecto, es perfectamente feliz dentro de un eterno presente. No imagina que pueda morir. No se angustia ni se esconde salvo que se sienta amenazado hic et nunc, aquí y ahora, por los depredadores, el hambre o la enfermedad.>>
>>Tras la invención del lenguaje simbólico, los primates que caminaban con los pies se transformaron en hombres angustiados; la neurosis humana es original.>>
>>Por la noche, rememorando juntos la jornada de caza, se dieron cuenta de que uno de los cazadores había desaparecido: el león lo había matado, estaba muerto.>>
>>Al imaginar por medio de palabras la caza del día siguiente, comprendieron que corrían el riesgo de morir. También existía la enfermedad, la vejez. De pronto se abrieron horizontes metafísicos y angustiosos ante estos «animales desnaturalizados» (como reza el título de un bonito libro de Vercors).>>
>>¿Qué es el hombre? Un ser que sabe que va a morir y que necesita contarse historias. Contarse historias para soportar esa idea insoportable de la finitud, para conjurar la necesidad ineludible de la muerte.>>
>>Contarse historias para acercarse a sus semejantes, para reconfortarse con sus palabras, para formar con ellos una humanidad.>>
>>Capaz de prever el futuro, de organizarlo, el primate humano escapa, al mismo tiempo, de la ley genética. Va a poder hacer cosas que los animales no hacen, para lo bueno y para lo malo.>>
>>Para lo malo: los animales, incluso los mamíferos más evolucionados, no son ni buenos ni malos, puesto que actúan según lo que su «programa genético» les impone. Hay muchos combates entre jefes con el fin de establecer la jerarquía, pero éstos sólo acaban en muerte de manera accidental, basta con un gesto de sumisión para apaciguar al vencedor.>>
>>No hay asesinos en el mundo animal: el lobo que se come al cordero no comete un asesinato, el lobo no es un lobo para el lobo.>>
BARREAU, Jean-Claude y BIGOT, Guillaume, Toda la Historia del mundo. Una breve historia del humanidad. De la prehistoria al 11-S, Madrid, Alianza Editorial, 2006.

sábado, 8 de febrero de 2014

Tema 3. Texto: ética y morales religiosas

Texto sacado del diario EL PAÍS:  http://elpais.com/elpais/2014/01/31/opinion/1391181818_441642.html

jueves, 30 de enero de 2014

Tema 3. Las malas soluciones: ¿eran normales los verdugos del exterminio?

Junto con Adolf Hitler su subalterno Heinrich Himmler fue uno de los grandes criminales de la historia. Él fue el ejecutor y organizador de la "Solución final" mediante la cual los nazis alemanes planificaron acabar con los judios de Europa. Indudablemente era un "monstruo" y la mayoría lo percibimos así. La cuestión es como estos criminales son capaces de llevar su "crimen" con su vida cotidiana sin la más mínima culpa. Os pongo un texto del diario El País sobre este personaje y su vida aparentemente "normal".
Enlace con la noticia de El País: elpais.com/internacional/2014/01/26/actualidad/1390766887_520990.html
Bundesarchiv Bild 146-1969-056-55, Heinrich Himmler mit Frau und Tochter Gudrun

“Viajo a Auschwitz. Besos: Tu Heini”


<<Sobre la presunta “banalidad del mal” han corrido ríos de tinta desde que Hannah Arendt formuló la expresión en 1961. Banal era, sin duda, la preocupación de Heinrich Himmler el 7 de julio de 1941: “He lamentado tanto haberme olvidado de nuestro aniversario por primera vez”, le escribió a su esposa Margarete. Uno de los principales responsables de las monumentales carnicerías de la II Guerra Mundial, el jefe de las policías nazis, el Reichsführer-SS y arquitecto del Holocausto se excusaba ante su señora comentando que “los combates son duros estos días, también para la SS”.>>
>>El contraste entre la rutina del asesino de masas Heinrich Himmler y el contenido de las cartas íntimas que el domingo comenzó a publicar el diario alemán Die Welt se resume en una despedida de 1942 que hiela la sangre. “Viajo a Auschwitz. Besos: tu Heini”.>>
[...]
>>Para los nazis, la humanidad se dividía en categorías “raciales”, de las cuales la peor era la de los judíos. La contraponían al grupo “ario”, que se tenía por lo más selecto. Ser judío no era, para ellos, una cuestión religiosa ni nacional, sino “racial”. Un judío no podía ser alemán, así que los nazis fueron robándoles sus derechos, poco a poco, hasta que se pusieron a asesinarlos a todos con método e higiene.>>
>>La enfermera Marga [esposa de Heinrich Himmler] se quejaba en una carta de 1938 a su “buen lansquenete [literalmente servidor del país, término que designaba a mercenarios alemanes en el XV y el XVI] salvaje” Heinrich Himmler: “¿Cuándo nos dejará esta banda de judíos para que podamos disfrutar de la vida?”. Cuesta tachar de banal una ocurrencia en cuya realización él se aplicaría en cuerpo y alma. Los nazis asesinaron a seis millones de judíos europeos hasta 1945. A muchos, en cámaras de gas. Evitaba detallar  en sus misivas en qué consistía su trabajo pero se quejaba del “aburrido Berlín”.>>
[...]
>>Su letra es afilada y resuelta. No le contaba a su esposa Marga en qué consistían sus labores. Le enviaba fotos y comentarios sobre sus viajes, pero no mencionaba los pogromos ni las ejecuciones. En otros asuntos sí se sinceraba. Por ejemplo, se queja a su “dulce, querida y pequeña mujer” sobre el “viejo y asqueroso Berlín” y las “aburridísimas” sesiones parlamentarias en el Reichstag de 1931. Hitler no sería canciller hasta 1933, pero las SS de Himmler ya eran entonces uno de los principales engranajes del terror callejero nazi. No hay nada de eso en la carta a Marga, a la que pide que le dé “un beso extra de papá” a sus hijos antes de enviarle a ella “saludos y besos”, con un “te quiero”.>>
[...]
>>En 1942, Himmler viajó a la Polonia ocupada para visitar Auschwitz, que se ha convertido en el símbolo del Holocausto. Envía, como era su costumbre, besos a los niños y a su esposa. Comenta su “curiosidad” sobre el funcionamiento de las líneas telefónicas entre el nuevo cuartel alemán en Polonia y Gmund, donde estaba la familia. A fin de cuentas, razona, “serán unos 2.000 kilómetros de distancia”. Aquella visita le serviría a Himmler para satisfacer otras curiosidades relativas a su trabajo: asistió por una mirilla al envenenamiento y asfixia de varios cientos de judíos en cámaras de gas. Quedó contento y siguió considerándose “una persona decente”.>>

 La cara oficial del jefe de las SS

<<A continuación Himmler pronunció un discurso ante sus hombres justificando su acción y señaló que Hitler había dictado una orden para que todos los judíos de los territorios del este fueran exterminados. Comparó su trabajo con el de la liquidación de las chinches y las ratas. Aquella tarde, discutió con Arthur Nebe, el comandante del Einsatzgruppe, y con Bach-Zelewski las alternativas a los fusilamientos. Nebe propuso un experimento con explosivos, al que Himmler dio su aprobación. Resultó un fracaso cruel, sucio y embarazoso. El siguiente paso fue el uso de cámaras de gas ambulantes, que utilizaban el monóxido de carbono proveniente del tubo de escape. Himmler deseaba encontrar un sistema que resultara más «humano» para los verdugos. Preocupado por su bienestar espiritual, invitó a los altos mandos a organizar actos sociales por las noches con la celebración de conciertos improvisados. La mayoría de los asesinos, sin embargo, prefería buscar el olvido bebiendo.>>
Beevor, Antony, La Segunda Guerra Mundial, Barcelona, Crítica, 2012.
Bundesarchiv Bild 183-2005-0601-501, Himmler in Madrid

Tema 3. Ficha de trabajo: las malas soluciones (el exterminio de discapacitados)

Os inserto una ficha de trabajo sobre las actuaciones que tuvieron los nazis con los discapacitados. Para su trabajo deberéis:
  • Mirar y entender la foto.
  • Leer con atención el texto.
  • Hacer las actividades que se proponen.

Texto informativo sobre Aktion T4

<<Dirigido desde Berlín, el sistema se amplió a todo el Reich con el nombre de T4. A los padres de niños disminuidos psíquicos, algunos de los cuales solo tenían dificultades de aprendizaje, se les convencía de que sus hijos iban a estar mejor atendidos en otra institución. Y luego se les decía que los niños habían muerto de neumonía. Unos setenta mil niños y adultos alemanes habían sido asesinados en cámaras de gas en agosto de 1941. Esta cifra incluía ya a los judíos alemanes que llevaran hospitalizados un tiempo significativo. La enorme cantidad de víctimas y la poca fiabilidad de los certificados de defunción impidieron que el programa de eutanasia pudiera mantenerse en secreto. Hitler ordenó que se detuviera ese mismo mes de agosto tras las denuncias presentadas por algunos eclesiásticos, encabezados por un obispo, el conde Clemens August von Galen.
Pero continuó practicándose una versión encubierta del mismo, que al final de la guerra supuso el asesinato de otras veinte mil personas. El personal que había intervenido en el programa de eutanasia fue reclutado para los campos de exterminio de Polonia oriental en 1942. Como han subrayado varios historiadores, el programa de eutanasia supuso no solo un ensayo de lo que luego sería la Solución Final, sino que proporcionó también los fundamentos de su ideal de sociedad racial y genéticamente pura.>>
BEEVOR, Antony, La Segunda Guerra Mundial, Barcelona, Crítica, 2012.

martes, 30 de abril de 2013

Tema 4. Cuestiones para el trabajo del tema


Recuerda que la respuesta deberá ser razonada. Igualmente, recuerda que las preguntas que componen cada cuestión son únicamente orientativasdebiendo haber una única respuesta. Se valorará el orden la argumentación, la coherencia y elcontenido (extensión mínima). 
  1. El imperativo categórico de Kant establece una instrucción o camino para relacionarnos éticamente con los demás. ¿Es fácil de cumplir? ¿Funciona sin que nadie lo imponga (policía,leyes, jueces…) ¿Cómo nos gustaría que nos tratasen los demás? Da una valoración del Imperativo categórico. 
  2. La mayor parte de las éticas materiales ponen límites a la felicidad o defienden una felicidad racional. ¿Puede la felicidad volverse en contra nuestra? ¿La felicidad de hoy puede ser la infelicidad futura? ¿Cómo podemos actuar para ser felices a lo largo de nuestra vida? (sin quitarmomentos puntuales de infelicidad).
  3. Los cínicos defendían que se debe alcanzar la felicidad pasando de las cosas innecesarias. ¿Qué cosas son realmente necesarias para ser felices? ¿De qué cosas podemos prescindir y seguiríamos siendo felices o incluso seríamos más felices? Opina sobre los cínicos.
  4. Para los estoicos la felicidad  debía partir de asumir la realidad personal y de nuestro entorno. ¿Estamos preparados realmente para asumir dicha realidad? ¿Tenemos miedo a la verdad? (Ejemplos: posibilidad de catástrofes que nos arruinen, la certeza de que algún día nuestros seres queridos no estarán con nosotros...) . Opina sobre los estoicos.